Las niñas indígenas eran usadas como empleadas en la casa de los patrones, aún ellas migran por cientos a las ciudades y conforman un inmenso ejército de «trabajadoras del hogar» con sueldos míseros y graves condiciones laborales.

«Llevo el apellido del Patrón, pero igual nomás no me ha querido perdonar el pan que he robado para mis hermanitos»Leer más

1904. El servicio militar obligatorio en Bolivia. Los hijos de las élites han entrado a la carrera militar profesionalmente y para tomar parte de las jerarquías, mientras que los indígenas han entrado históricamente a ser la carne de cañón, a sufrir malos tratos y a llevar durante los conflictos bélicos la peor parte. Sin embargo, ésta situación dramática ha sido permanentemente disfrazada de sentimientos patrióticos impulsados por grandes paradas y desfiles militares como también por este tipo de fotografías muy populares en la época.

«Corderos rumbo al matadero de la codicia»Leer más

1904. El militarismo y el chauvinismo en Bolivia fue fuertemente impulsado por el ejército afincándose en complejos de inferioridad y en los dramáticos hechos bélicos en que estuvo involucrado el país a fines del siglo XIX y principios del XX. Hechos que marcaron la pérdida de acceso a una salida marítima como también la pérdida del Acre. El ejército ha sido institucionalmente racista y clasista y eso aún hoy pervive.

«Posición de apronte»Leer más

«La Rabona»

1904. La denominada Rabona era la mujer en campaña, la que acompaña al soldado, indias como los soldados dispuestas a sufrir todas las penurias que a la tropa le encuentren. Preparan la comida y están activamente unidas al soldado. No son esposas ni ninguna intimidad tienen, tampoco da cara al propio ejército que llegó a prohibir que estas durmieran dentro de los cuarteles.

«La Rabona»Leer más