Las niñas indígenas eran usadas como empleadas en la casa de los patrones, aún ellas migran por cientos a las ciudades y conforman un inmenso ejército de «trabajadoras del hogar» con sueldos míseros y graves condiciones laborales.

«Llevo el apellido del Patrón, pero igual nomás no me ha querido perdonar el pan que he robado para mis hermanitos»Leer más

«Tengo hambre»

1910-1915. «La Policía Municipal y la Dirección de la Oficina de Higiene, ejercerán especial vigilancia sobre estas mujeres, denunciándolas tan pronto como comprueben su condición, en cuyo caso serán penadas y obligadas a inscribirse, sujetándose desde entonces a los artículos del presente reglamento.

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