Pelea por un cadáver

La asamblea constituyente nació muerta, porque el MAS no tuve el valor de lanzar una convocatoria que permitiera elecciones de los y las asambleístas de cara a propuestas de cambio y por fuera del juego de poder partidario. En ese contexto recordamos perfectamente que las elecciones fueron un plebiscito. Recordamos que  los y las asambleistas entraron colgados del saco y la figura de Evo. Recordamos que escribieron la ley de convocatoria de tal manera que la dieron respiración artificial a la derecha que estaba casi agonizando en el país.

A partir de allí y por muy trillado que parezca los hechos fueron la crónica de una muerte anunciada que hoy solo recontamos recordamos y nombramos porque lo sucedido en Sucre; las muertes y la violencia tiene una génesis. Es un conjunto procesos de degradación y descomposición que se fueron sumando uno a uno:

Perdimos o perdieron quisieron perder o jugaron a perder 7 meses en el debate del reglamento que hoy en nada cuenta

  • no se estableció por parte de las comisiones ninguna forma sólida permanente ni sostenida de debate ni recepción de propuestas por parte de las comisiones hacia la sociedad. Recordamos la gira por los departamentos apresuradamente, sin metodología ni verdadero interés. Los que menos involucrados estuvieron en aquel turismo regional fueron precisamente los y las asambleístas.

  • se superpuso el debate de la capitalía a debates verdaderamente históricos y capitales para la sociedad boliviana porque ninguno de los otros debates se había profundizado ni menos aun apropiado la sociedad de sus contenidos ni horizontes. Es así que a lo tonto a lo tonto el debate de la capitalía se convirtió en la mejor forma de perder energía tiempo esperanza y país. Y de ser un debate periférico ante la ausencia de propositividad desde dentro de la asamblea se convirtió en el debate central.

  • en una acción estilo héroe de película americana Álvaro García Linera alojo a la constituyente por algunas semanas en la vicepresidencia casi en un trabajo de partero, de incubadora, de sala de urgencias llegando a precarios consensos que a nada sonaron mas que a intervención heroica o mejor intervención culposa de quien quiere salvar lo que con la propia ley contribuyo a enterrar.

El escenario hoy esta completamente degradado la violencia lo ha ensombrecido todo porque es esa precisamente la característica de la violencia; destruirlo todo.

Sesionar en un cuartel debiera por lo menos ser inaceptable para figuras como Loyola Guzmán que lucho por años contra las dictaduras militares.

Sesionar a la mala aprobando a ritmo de urgencia la constituyente sin que nadie pueda procesar ni apropiarse de ella casi por mandato supremo debiera ser por lo menos inaceptable para muchos asambleístas que en toda su carrera sindical jamás aceptaron ese tipo de procederes.

Da vergüenza propia y ajena un comportamiento tan banal, tan irresponsable. Pero da empute cuando pensamos que con su mediocridad nos convierten en parias

La presencia masiva de la policía y del ejército para resguardar a la constituyente nos parece ya no un mal parto sino un mal entierro.

Por ello como feminista proponemos:

El traslado de todas las comisiones de la asamblea constituyente a sesionar a las provincias de todos los departamentos distribuyendo las comisiones por departamento de manera que el país pueda recuperar eso por lo cual se lucho en octubre: una constituyente de todos y todas.

Es decir la desconcentración total de los asambleístas para el cese de la violencia.

La declaración de las conclusiones como proceso preconstituyente para la convocatoria a una nueva asamblea constituyente no partidaria que tenga como punto de partida el trabajo realizado hasta la fecha.

Este trabajo que tanto defienden no puede ser calificado como un trabajo ni listo, ni maduro, ni de consenso y que por eso no es un parto, ni siquiera es un buen almuerzo

Hasta para hacer un chairo sabemos que no se puede poner a cocer todo junto porque te toca la papa deshecha y la zanahoria cruda.

No queremos ni necesitamos salvadores de la constituyente.

No son dos Bolivias las enfrentadas la Bolivia de los indígenas contra la Bolivia de los oligarcas en Bolivia caben miles de Bolivias y la única que en estas horas no cuenta es la Bolivia del cotidiano, la de las mujeres la de las exiliadas del desempleo y las deudas la Bolivia concreta es la que no cuenta la que amamos y con la que contamos. La que sostenemos las mujeres esa es la que no cuenta hoy en este juego polarizador que es una sobreinterpretación machista caudillista y patriarcal.

Hacemos esta propuesta como mujeres en lucha que no queremos ser declaradas parias, la hacemos de cara a las cientos de miles que hoy no tienen la palabra en nuestra tierra porque son y somos acallados por el juego irresponsable.

Invocamos la responsabilidad histórica de Evo Morales para que tenga el valor de declarar este proceso como preconstituyente y que vayan a sesionar las comisiones para entregar sus conclusiones a las escuelas de provincias, allí de cara al país que queremos cambiar.