UTERO

19/02/2014

María Galindo
Mujeres Creando

Invadido, pisoteado, fletado, alquilado, escupido, mordido, colonizado, dominado, utilizado, apretado, despedazado, tutelado. Útero usado como anzuelo, usado como candado, usado como fábrica, usado como pretexto.
El respeto a la vida desde la concepción no es más que un pretexto para ratificar la vocación de sometimiento de las mujeres que es intrínseca al Estado boliviano, a la Iglesia Católica, a las sectas cristianas fundamentalistas, a las organizaciones sociales y a todos los partidos políticos, empezando en la derecha y terminando en la izquierda o viceversa.

Alegrarnos, conformarnos o resignarnos con la suspensión de la orden judicial para la práctica del aborto no punible, pero aceptar como contracara el tutelaje perpetuo de las mujeres es inaceptable.

Este fallo inconstitucional del Tribunal Constitucional ratifica la vocación histórica de este proceso, que no es otra que pisotear a las mujeres y perpetuar la expulsión de las mujeres de la condición humana más imprescindible, como es el respeto a la decisión soberana, al libre albedrío y a la libertad de conciencia. 

Que algunas pseudo feministas se conformen con el fallo no es más que la expresión de un espíritu acomodaticio y servil. La suspensión de la orden judicial para el aborto no punible es la expresión de que el aparato judicial reconoce su irremediable negligencia y nada más, pero si este fallo, en la práctica y por ausencia de un reglamento, significare que la mujer violada tenga que pasar por una oficina policial para hacer una denuncia formal que le permita abortar hemos caído en manos de la peor de las mafias estatales como es la Policía.

 Si por ausencia de un reglamento este fallo significare que una mujer para poder practicarse un aborto sin arriesgar su vida tuviese que pasar por mendigar en un centro de salud la atención, si tuviera que pasar por ser humillada una y otra vez, si tuviera que ser expuesta como mujer violada y ser censurada por la búsqueda de un aborto seguro estamos en las mismas trágicas condiciones.

Si la violación es la excepción válida, ¿qué hacemos frente a una violación en el matrimonio que está sumergida como obligación marital? ¿Qué hacemos con la violación de una mujer en situación de prostitución a la cual jamás se le reconoce la violación porque se juzga su oficio como legitimador de la violencia sexual que contra ella se ejerce? 
¿Qué hacemos con todas las violaciones que no aparecen como tales en un régimen patriarcal, donde la violación está permitida? El propio incesto se oculta para preservar la "integridad” putrefacta de la familia, que es lo que el Estado desea proteger. Todos y cada uno de estos casos ponen sobre la mesa la carencia lógica de este fallo, que ablanda supuestamente las condiciones del aborto no punible, pero que en los hechos podría no ser útil ni siquiera para la mujer violada que desee abortar.

El fallo es la mediocridad histórica de no haberse atrevido a dar el único paso coherente; era insostenible mantener  la autoridad de un juez que ha perdido su autoridad, pero si se retira la autoridad de un juez para la interrupción de un embarazo se debería retirar la autoridad de todo juez en todos los casos. 

Lo mismo ocurre con  el pretexto del respeto a la vida por las mismas razones, si el pretexto no es válido en unos casos, no es válido en ninguno. El fallo que debió despenalizar el aborto se convierte en un acto cobarde de haberse lavado las manos frente a la historia. En pocas palabras: este fallo a medias no es sino un aborto mal practicado.

María Galindo

 

El fallo que     debió despenalizar el aborto se convierte en un acto cobarde de haberse lavado las manos frente a la historia.

 

Fuete: Página Siete


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