G77, un drama colonial

11/06/2014

 

María Galindo
Mujeres Creando

Ladrillos sobrepuestos para ocultar los cables sin vaciado de cemento; cableado y compra de equipos que serán usados dos días, porque luego hay que retirar y botar o repartirse entre allegados.  Líneas de comunicación cuya efectividad se prueba aprovechando para bajar pornos por toda la noche, sabiendo que cada segundo cuesta miles y que unos minutos bastaban para la prueba.

Obras hechas a la rápida, mal hechas o sin terminar. Cemento que se moja a la intemperie, se desperdicia y luego hay que volver a comprar. Dinero que circula en maletas para pagar desordenadamente lo que sea, desde refrigerios hasta alfileres. 
El exantilogiero de sonrisas con los logieros, sabedor que está ganando el cielo: la próxima embajada, la próxima gobernación o cualquier otra cosa. Recaudación a manos llenas del empresariado cruceño, que es el indiscutible beneficiario. 

Ministerios que pugnan en el evento su visibilidad, para que algo les caiga también, mejor en efectivo y listo para desviar o inflar. Mendigos desalojados de sus puestos de mendicidad; vendedoras ambulantes desalojadas y prohibidas de exhibir el rostro verdadero de la economía boliviana de sobrevivencia. 

Repintado de las calles como maquillaje, sin siquiera cepillar la pintura anterior. Todo hecho "a la que te criaste”. Paredes falsas y luces falsas, infraestructura falsa, que mañana será basura, tal cual se monta un set de cine. Parece que estuviéramos en la película Bienvenido Mister Marshal.

Ése es el pan de cada día en la Santa Cruz de estos días previos a la cumbre. Te puede pasar que lo veas en primera persona, que lo escuches directamente en un local cualquiera de la ciudad, porque disimular no es estilo del cruceño. 
Las escenas más tragicómicas son las que viene representando la Policía con una serie de shows para contentar al Ministerio de Gobierno, que también quiere protagonismo y recaudación. Han copiado sus espectáculos de las series de televisión y ahí los van demostrando para quemar el tiempo y justificar los miles y miles de bolivianos en gasto. Ofrecen a los mandatarios más seguridad de la que necesitan, toda la que no ofrecen cuando hay una violación o un asalto en las calles.  
El afán gubernamental de maquillarlo todo, desde las paredes hasta el cielo, demuestra la destreza del Gobierno en el ejercicio de la mentira, de la impostura, pero también del autoengaño. 

Evo  Morales no tiene  nada que proponerle al mundo, pero al mundo tampoco le interesa, por eso sus invitados son una serie interminable de mankagastos que nada significan para el país. Estamos asistiendo a la representación de una película, donde todos somos extras de un drama colonial. 

Lo que vendrá es un falso debate, en el no hay nada nuevo bajo el sol. Se trata de la misma rutinaria retórica en torno de la lucha contra la pobreza. Ha pasado el milenio y los objetivos no se han cumplido. Hay que renovarlos, lo cual no implica repensar nada, sino, simplemente, modernizar los términos; cambiar alguna palabrita por otra más caché, cosa de tecnócratas, que también, gracias a la nueva terminología que será de su dominio, tendrán pega por el próximo milenio para escribir planes y planes. 

El listado de buenas intenciones que contribuye a maquillar el capitalismo. Contrapeso del sur esta cumbre no representa, lo que si representa es la reiteración de la  visión desarrollista, que es la que impera patológicamente en el sur. No necesitamos desarrollo, sino horizontes sociales propios, y eso es lo que esta cumbre no representa. 

Tengo flojera para decir que este dinero mejor se lo gastaba en equipar los hospitales o en construir otros. Que este dinero mejor se lo gastaba en las carreteras La Paz - Beni y Santa Cruz – Beni, que están destrozadas. 

Tengo flojera para decir que este dinero mejor se lo gastaba en los y las desempleadas, para inventar esa fórmula social que permita que ellos y ellas tengan trabajo. En los orfanatos, donde no hay dónde poner un niño o una niña más; en los juzgados, en las cárceles, en la cultura, en la recuperación de ríos y lagos contaminados por la basura. 

No tengo ya ninguna duda: Evo es el mejor representante que la derecha haya tenido jamás en este país. Es el más efectivo representante del colonialismo interno y del propio ideario capitalista.

María Galindo es miembro de Mujeres Creando.

Evo es el mejor representante que la derecha haya tenido jamás en este país. Es el más efectivo representante del colonialismo.

Fuete: Página Siete


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